Cómo enfriar el mosto después del hervor: por qué debe ser rápido, cómo usar un enfriador de inmersión, la higiene y sanitización obligatorias del equipo, y cómo medir la densidad inicial para conocer el alcohol final.
- Enfriar rápido fija aroma, sabor y deja el mosto en rango de inoculación0:00
Un enfriado veloz concentra mejor los sabores y aromas, y baja el mosto a la temperatura donde la levadura puede trabajar (15-24 °C). Si lo dejas para mañana, pierdes aroma y sabor y, lo más grave, la cerveza se puede contaminar.
- El enfriador de inmersión funciona como un radiador al revés1:15
Es un caño de aluminio enrollado que se sumerge en el mosto. Por dentro circula agua fría de la red: entra por una manguera y sale caliente por otra, porque toma la temperatura del mosto. Así el mosto cede calor al agua sin contacto directo.
- Después del hervor, todo lo que toque el mosto va limpio y sanitizado2:28
Primero se lava con jabón blanco o neutro y se enjuaga muy bien; luego se sanitiza con alcohol al 70 %. La mesada, el termómetro, las manos y hasta el hablado cerca de la olla: cualquier cosa que caiga ahí puede arruinar todo el trabajo.
- Sumerge el enfriador con mucho cuidado para no revolver el fondo4:31
El whirlpool hizo que los sólidos decantaran en el fondo de la olla. Si dejas caer el enfriador de golpe, levantas ese sedimento y enturbias el mosto que vas a fermentar.
- Espera 10-15 minutos sin tocar nada y luego mide con termómetro4:47
Después de sumergir el enfriador y tapar, deja pasar 10-15 minutos según la época del año. Recién entonces mide la temperatura con un termómetro limpio y sanitizado. Cuando esté en 24 °C o menos, ya puedes pasar el mosto al fermentador.
- La densidad inicial se mide al final del hervor y sirve para calcular el alcohol5:21
Se toma una muestra, se enfría y se mide la densidad con el densímetro. Ese número se anota porque, junto con la densidad final, se usa en una fórmula para saber cuánto alcohol tendrá la cerveza.