La clase explica cómo definir una estrategia comercial para una cervecería: objetivos claros, plan de acción simple, fijación de precios premium, métricas clave, construcción de comunidad y contenido, y la base de un sistema de ventas.
- La estrategia comercial es un plan de acción simple, no un documento extenso.58:20
Se define como un plan detallado con actividades específicas, cronograma, presupuesto, responsables y KPIs. El instructor recomienda un plan conciso y ejecutable, evitando análisis extensos que no llevan a la acción.
- Fijar precios premium por valor percibido, no competir por precio.24:52
Competir con cervezas comerciales es inviable por economías de escala. Un precio alto eleva la percepción de calidad y da mayor rentabilidad. Siempre agregar valor en lugar de bajar precio.
- Métricas clave para monitorear el negocio: costo de adquisición, churn rate, NPS y lifetime value.14:53
Es crucial medir cuánto cuesta adquirir un cliente, qué porcentaje se pierde, qué tan probable es que te recomienden, y cuánto tiempo permanecen. Estas métricas guían las decisiones de inversión y rentabilidad.
- Las redes sociales son para desarrollar comunidad, no para vender.46:23
La mayoría de empresas fallan al usar redes sociales solo para posts de venta. El objetivo debe ser construir confianza y comunidad, educando y entreteniendo. La venta llega como consecuencia.
- Crear un grupo de WhatsApp para los fans de la marca y nombrarlos para fomentar comunidad.42:42
Es esencial tener un canal de comunicación directo con los seguidores locales. Se recomienda crear un grupo de WhatsApp desde el inicio, añadir a los fans y organizar puntos de encuentro físicos y digitales para generar engagement y lealtad.
- El sistema de ventas se basa en presentar la oferta a prospectos todos los días.54:25
Si no se presentan nuevos prospectos, no se vende. Controlar el número de presentaciones y el porcentaje de cierre permite predecir y escalar las ventas.
- Definir objetivos con la estrategia 'Baby Steps' y técnicas como SMART.13:35
Empezar con objetivos pequeños y alcanzables (ej. vender 25 cajas en 3 meses) en lugar de metas ambiciosas que no se logran con los recursos actuales. Usar el acrónimo SMART para asegurar que sean específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales.