La clase explica por qué las temperaturas altas arruinan las fermentaciones convencionales y presenta las levaduras Kveik como la solución práctica para hacer cerveza en climas cálidos, con datos de rendimiento y perfiles sensoriales a distintas temperaturas. Sirve para saber qué hacer cuando no puedes controlar la temperatura de fermentación en verano.
- Un grado de temperatura cambia el perfil de la cerveza4:58
En las primeras 48 horas de fermentación, una diferencia de un grado centígrado modifica los subproductos que produce la levadura (ésteres, fenoles, alcoholes). No es mejor ni peor, pero sí distinto, así que hay que conocer la cepa y experimentar.
- Las ale tradicionales no fermentan bien arriba de 22 °C15:27
A partir de 22 °C la mayoría de las cepas ale exhiben demasiados ésteres y fenoles, y pasados los 26 °C la cerveza no es bebible. Solo cepas como Saison o belgas fuertes toleran hasta 26 °C muy forzado.
- Las Kveik son la respuesta para fermentar en calor45:20
Son levaduras Saccharomyces cerevisiae con genes de termorresistencia que fermentan bien entre 30 y 40 °C. No producen off-flavors a esas temperaturas y, según la cepa, dan perfiles limpios o cítricos.
- Kveik exige mostos densos, nutrientes y oxígeno49:43
Son levaduras voraces: necesitan mostos de al menos 1.060, nutrientes de levadura y buena oxigenación. Sin eso, aunque toleren calor, fermentarán mal y darán sabores desviados.
- La temperatura óptima de rendimiento no es la de mejor sabor68:37
Con Voss, el máximo consumo de azúcar se da a 37 °C, pero el panel sensorial prefirió la cerveza fermentada a 40 °C, que tenía notas cítricas fuertes, mejor cuerpo y menos acidez. Hay que separar rendimiento de calidad organoléptica.
- Lutra hace pseudo-lagers a temperaturas altas76:42
A diferencia de otras levaduras, Lutra no aumenta ésteres al subir la temperatura; a 28 °C o más produce una cerveza muy neutral, tipo lager. Es ideal para hacer cervezas limpias sin control de frío.
- La levadura seca aguanta temperatura ambiente por días3:13
Para periodos cortos (menos de 7 días, como un envío por paquetería) se puede almacenar a cualquier temperatura sin degradación importante. Para más de seis meses conviene guardarla a 15 °C.
Cada valor lleva el minuto donde se dice. Tócalo y salta ahí.