Esta clase explora la definición de cerveza y varios estilos poco conocidos o extintos de todo el mundo, argumentando que la cerveza no debe limitarse a las guías de estilos y fomentando la creatividad, el rescate de estilos históricos y el desarrollo de una cerveza alrededor de un concepto.
- La cerveza se define por cereales fermentados, no por lúpulo ni malta6:19
Técnicamente es una bebida alcohólica hecha de la infusión fermentada de cereales: cebada, trigo, maíz, arroz, avena, centeno, mijo o sorgo. Por eso el sake (arroz) o la chicha (maíz) son cervezas, aunque no lleven cebada ni lúpulo.
- El lúpulo no es un ingrediente obligatorio31:09
Muchas cervezas tradicionales, como el sahti finlandés, se elaboran con otras hierbas (enebro) en lugar de lúpulo. El lúpulo es la joya de la corona, pero no define a la cerveza.
- Las guías de estilos son para concursos, no para limitar la creatividad56:39
La BJCP u otras guías sirven para comparar cervezas en un concurso, no para dictar cómo debe ser la cerveza. No hay una única clasificación universal; cada guía es arbitraria y orientada a un fin.
- Puedes inventar tu propio estilo o rescatar estilos extintos71:40
La creatividad es válida: puedes crear estilos nuevos o revivir estilos históricos olvidados, como hizo Pierre Celis con las witbier. Además, rescatar un estilo extinto puede dar impulso comercial a tu cervecería.
- Desarrolla tu cerveza alrededor de un concepto, no de un estilo75:54
Primero define qué quieres comunicar, a quién va dirigido y qué valores tiene; de ahí sale el estilo, la receta e incluso la imagen gráfica. No te cases con un estilo: la cerveza es un arte, una forma de expresión.
- El significado importa más que el balance77:09
Aunque el balance entre alcohol, cuerpo, amargor y dulzor es importante, lo crucial es la historia que cuenta tu cerveza. Copiar parámetros de una guía sin un concepto detrás no tiene valor.
Cada valor lleva el minuto donde se dice. Tócalo y salta ahí.